ALQUIMIA FEMENINA

utero

RESPIRACIÓN OVÁRICA Y BENDICIÓN DE ÚTERO

“La Bendición del Útero”, es un ritual o sintonización energética dirigido a todas las mujeres, con ciclo menstrual o sin él, con o sin útero, para fortalecer la conexión con lo divino femenino y sanar las heridas que arrastramos como mujeres, así como la conexión con nuestro centro y la naturaleza.
La Bendición del Útero sana los patrones profundos de nuestros ancestros y de nuestro pasado, liberando así el dolor y las energías que aún se aferran a nosotras.

La experiencia de recibir una bendición del útero es personal, es decir, cada mujer lo vive a de una forma especial, pero después de compartir con algunas mujeres me inspira decir que recibir esta energía se convierte en algo muy íntimo, una experiencia que acaricia las entrañas, las nutre, despierta y colma de amor.
A veces, para algunas mujeres supone la revelación de algún aspecto valioso de sus vidas, o un alivio físico, en general entraña un profundo proceso de limpieza energética.
Es un proceso de unas 4 horas en grupos de menos de 8 mujeres. La herramienta fundamental es el Reiki, acompañado de un ritual.
La formación para realizar esta dinámica, la obtuve a través de Miranda Gray (autora de Luna Roja) y su formación y preparación para ser lo que ella llama “moon mother”.

RESPIRACIÓN OVÁRICA

Una técnica creada por Saajeva Hurtado que fusiona varias disciplinas cómo medicina china y taoísmo, para abarcar en mayor profundidad el tratamiento de diversas patologías femeninas.

Los ovarios, el útero y los senos son la parte de la anatomía femenina con más potencial energético de todo el organismo, es allí donde se encuentra intrínsecamente la semilla de la vida.
La técnica de Respiración Ovárica, reúne diferentes secuencias que nos ayudan a contactar esta energía y aprender a utilizarla en pos de nuestra propia sanación para poderla compartir con otras mujeres.

Es un proceso de sensibilización, conciencia, limpieza y purificación energética. Una vez tomado el contacto con esta energía entramos en una segunda faceta de distribución y sanación alquímica. Este proceso nos permite mantener el flujo energético de nuestro cuerpo fluido y libre, y así, no sólo prevenir y tratar enfermedades, si no también vivir una vida más plena y fértil; y al decir fértil nos referimos a un sentido más amplio de la palabra, no sólo a concebir hijos físicos.